El historiador reunió multitudes el domingo, en el penúltimo día de la 35 Feria del Libro. En diálogo con Ñ, le respondió a sus críticos, polemizó con Juan José Sebreli y acusó a Mariano Grondona de "avalar el genocidio desde la cotidianeidad".
Por: Guido Carelli Lynch
"LA TILINGUERIA INTELECTUAL no ha leído mis libros y los critica, porque como no saben qué escribo y como soy popular, está mal", se defiende el autor de Los mitos de la Historia argentina.
Mal que le pese a muchos, Felipe Pigna es -desde hace años- uno de los autores argentinos que más libros vende en el país. Tal vez por eso firmó durante casi tres horas ejemplares a una cola de fanáticos y lectores que daba varias vueltas al stand de Planeta, tal vez por eso necesitó para moverse en la Feria una escolta de seguridad que le permitiera llegar a esta redacción. Tal vez por eso, acaso sea el último posteo de esta edición.
El historiador y director de "Caras y caretas", que vino a presentar la flamante edición de Mitos de historia argentina IV y la reedición del primer volumen de la saga, se mostró totalmente de acuerdo con los íconos seleccionados para representar al país en la Feria del Libro de Frankfurt, en 2010. "El que no está de acuerdo con esos íconos –Maradona, Gardel, Eva Perón y Ernesto "Che" Guevara- no es argentino. Salió el libro de Juan José Sebreli criticando esos mitos y el que critica esos mitos critica a la Argentina en general", explicó Pigna. Mucho más duro estuvo Pigna a la hora de opinar sobre sus críticos que muchas veces le adjudican el mote de "revisionista" o de "iconoclasta". "No me siento en ninguna de las dos vertientes. Ni soy revisionista ni hablo de la intimidad. Una cosa que ocurre mucho conmigo es que la tilinguería intelectual no ha leído mis libros y los critica, porque como no saben qué escribo y como soy popular, está mal. Hay una cantidad de confusiones en torno a mí que no me interesa aclarar. Que me lean y después que me critiquen. Me gustaría que mis críticos se tomen el trabajo de leerme", respondió el historiador.
Pigna también se refirió a los problemas vigentes 200 años después de la Revolución de Mayo. "Cuando Mariano Moreno escribe el Plan de operaciones cita 4 puntos cardinales: equidad, industria, justicia y educación. El mejor homenaje a mayo sería ir cumpliendo algunos de esos postulados, a los que uno adhiere. El que no adhiere no es un buen argentino. Es un buen plan para el armado de un país y creo que está muy pendiente", reflexionó.
Pigna, también se refirió al boom de divulgación histórica, que de alguna manera ayudó a construir. "Hay de todo, hubo oportunistas y también, la oportunidad de que las editoriales abran el espacio para publicar. Hay una profusión de libros de historia, por eso me gusta hablar más de tendencia que de modas, porque es perdurable, desde hace seis o siete años", agregó.
Pigna, también cargó contra algunos sectores de la historiografía argentina. "Hay una historia acartonada, mentirosa, escrita por los vencedores de cosas horribles, por el roquismo, por los que implantaron planes económicos, y también desde el presente, como Mariano Grondona que avala el genocidio desde la cotidianeidad", explicó. Al final, señaló el profundo placer que le provoca su relanzada "Caras y Caretas", en la que no sólo se inmiscuye con el pasado, sino también con la historia presente. "Uno también habla del presente cuando habla de historia", sentenció antes de aclarar que la suya "es una revista de pensamiento".
Con respecto al análisis de los textos viejos problemas
ResponderEliminarA pesar de que nos soy ni una Comunicadora Social, ni una comunicóloga, y no se aun si algún día llegare a serlo, me voy a permitir opinar acerca del tema. Me encanto realizar el trabajo, me trajo muchos recuerdos de textos leídos. Y me puso en contacto con personas que admiro.
Me parece que el gran dilema para un profesional de la comunicación es manejar con ética el poder que implica tener la autoridad de enunciar lo que es “verdadero”, sobre todo cuando se trabaja en un medio masivo. Y procurar insertarse en el mercado laboral, que por ahí, implica agachar un poco la cabeza y también los principios con los que uno sale de la Facu. También existe el clima de una sociedad critica: si, pero resignada al dominio de la injusticia y sin ganas de actuar par un cambio, debido a las experiencias pasadas donde los intentos de cambio fueron castigados de las peores maneras. Quizás el espíritu de cambio ya no esta de moda, pero: ¿no es mejor formarnos como comunicadores insertarnos en el mercado –es una forma de decir “mercado” con la que cito a Bourdieur-- para generar el cambio desde adentro?
¿Generar un cambio?... ¿generar un cambio? Implica la responsabilidad, no una rebelión por la disconformidad con el sistema actual. Cuando hablamos de América Latina, hablamos de una dominación de las redes de información por el Imperialismo Yanqui y también que son coartadas por el mismo. As u vez en cada país existe monopolios informativos dominados por los poderes políticos. La conclusión es que la información y el que se conozca o no, mueve a l poder. Su difusión, bien ejecutada puede crear realidades donde no las hay, por ejemplo en el momento de las campañas electorales que vivimos actualmente, además de la sonrisa que conocemos de cada candidato, el personaje paródico que hacen de los candidatos del Gran Buenos Aires en Gran Cuñado... ¿alguien se ha preguntado que proyectos proponen?
Una recomendación, la mejor manera de que resulte fácil estudiar las teorías de la comunicación es relacionarlas con la vida diaria, porque es básicamente eso pero con términos científicos. Todo significa y hay que saber mirar, formar un pensamiento critico no significa mirar la parte negativa, sino siempre tener en cuenta que detrás de todo enunciada hay una intencionalidad y ese intencionalidad es siempre persuasiva en mayor o menor grado.
Helena Soledad López